fbpx

Pedir una excedencia, dejar el trabajo o emprender para conciliar vida laboral y familiar, es salirse del sistema.

Ese sistema en el que hemos sido educados, con el objetivo de formar parte del engranaje y hacerlo rodar y rodar…

Y tal vez, cuando te estés planteado la posibilidad de darle la espalda, aunque sea por un tiempo, te entre miedo.

Miedo a dejar de formar parte de aquello que conoces, para lo que has estudiado y te has formado durante gran parte de tu vida.

Salir de la zona de confort es incómodo. Es dejar atrás lo que conocemos, lo que nos da seguridad, independientemente de si es lo que queremos, de si nos gusta y/o nos hace sentir realizados.

Tener hijxs es maravilloso e incómodo a la vez. Te remueve, te eleva hasta lo más alto y te propina bofetadas de realidad.

Abrazar esa nueva realidad, la nuestra como familia y la de nuestrxs hijxs como esos seres indefensos y necesitados de nosotr@s da paz.

Mucha paz y mucho miedo.

«¿Qué será de mi vida? ¿Cómo puede afectarme este cambio? ¿Qué pensarán/dirán los demás? (Familia, entorno laboral, amig@s,...)»

Quizás pienses en el perjuicio que estás provocando a tu empresa, jefe/a, compañer@s, etc. Pues bien, te voy a contar algo de lo que igual no eres consciente: nadie es imprescindible.Tú tampoco.

Espera; sí; sí eres imprescindible. Lo eres y lo serás probablemente toda la vida.

Tus hijxs te necesitan. Su infancia es una. Su infancia es efímera.

¿Cuántos años te podrían necesitar plenamente?

¿Cuánto tiempo podrías dedicarles exclusivamente a ellxs?

¿Qué tiempo de tu vida has dedicado y dedicarás a ser una pieza más del engranaje del sistema?

¿Qué puede pasar si lo abandonas un tiempo o incluso para siempre?

Nada.

Y mucho.

El miedo estará ahí acechando, esperando horas bajas para erigirse oscuro y tenebroso, para hacer tambalear tus decisiones una por una.

Entonces, podrás decidir cual es el siguiente paso. Aferrarte a esa manita que sostiene tu dedo (y tu razón de ser y crecer cada día) o volver al sistema.

Él siempre estará ahí. El sistema no te necesita, pero cuando tú le necesites seguirá en el mismo sitio, esperando a todo aquel que quiera ser parte del mecanismo que gira sin cesar.

Si quieres leer más sobre por qué vivir de excedencia, cómo conseguirlo y amoldar tu vida y presupuesto a esta nueva situación; tienes a tu disposición mi primer e-book: «Vivir de excedencia. O cómo ajustar tu presupuesto para invertir tu tiempo en los que más quieres». 

"Vivir de excedencia.

O cómo ajustar tu presupuesto para invertir tu tiempo en los que más quieres"

¡Suscríbete!

Y te regalo un planificador de vuestro presupuesto familiar.

Ser consciente de vuestros gastos es el primer paso

para reducirlos y emplear el tiempo en lo que más quieres.

¡Gracias por suscribirte!

Share This