Esta semana tratamos un tema de los que generan bastante dudas y desasosiego en algunas mamás.

Tomar la decisión de destetar cuando es algo en lo que nuestrxs hijxs parecen no estar muy de acuerdo, puede ser complicado, pero también lo es el estar noches y noches sin descansar.

Llega un momento en el que nuestro cuerpo nos marca un límite y continuar amamantando se convierte en una lucha de sentimientos agotadora y a la que sentimos que hay que poner fin.

El destete nocturno es un destete parcial, que normalmente viene fomentado por la necesidad de descanso de la madre tras una larga temporada en la que los despertares parecen no tener fin.

Es importante, que antes de plantearnos el destete tengamos en cuenta una serie de cuestiones:

-La leche (lactancia materna o artificial) es el alimento principal de nuestrxs hijxs hasta el año aproximadamente. Aunque comencemos con la alimentación complementaria en torno a los seis meses, ésta es precisamente eso, complementaria de la leche. Si decidimos destetar antes del año, tendremos que sustituir la leche materna por lactancia artificial, y no es recomendable (ni sencillo) eliminar las tomas nocturnas.

-La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementada a partir de entonces con otros alimentos hasta los dos años, siendo a partir de ahí decisión de madre y bebé si continuar o no con la lactancia materna.

-El destete nocturno no es garantía de un mejor descanso. Serán el momento evolutivo de nuestrx hijx, sus propias circunstancias y temperamento, los que determinen, entre otras causas, el éxito de la “operación”.

-Si nos encontramos en un momento de angustia por separación (suelen producirse crisis en diferentes momentos, normalmente: 8-12 meses, 18 meses, 24 meses y 36 meses) en el que nuestrx hijx nos reclama continuamente y las tomas son más frecuentes, es más que probable que el destete sea muy complicado o incluso no funcione. La recomendación en este caso sería esperar un poco.

-La teta no es sólo leche; es estar con mamá, es calor, es consuelo, es compañía y seguridad. No es algo que pueda sustituirse o eliminarse fácilmente.

La clave para determinar si es un buen momento para el destete es observar a nuestrx hijx y tener en cuenta estas pautas:

-Tiene un año o más.

-Ha mostrado menos interés por el pecho últimamente.

-Se puede razonar con él, entiende (o parece que entiende) nuestras explicaciones.

-Toma variedad de alimentos.

-Acepta otras formas de ser consolado e incluso que no le consuele solo mamá.

-Alguna vez se ha dormido sin teta.

-Si se le ofrece la teta prefiere hacer otras cosas.

No es necesario que se cumplan todos los puntos anteriores, pero tenemos que tener en cuenta que cuantos más se cumplan, más posibilidad de éxito tendremos en el destete.

Apoyo en el destete:

-Tener en cuenta que requiere flexibilidad, tiempo, paciencia, energía y compresión.

-Acudir a grupos de crianza, de madres y/o de apoyo a la lactancia, puede ser una buena idea.

-Existen libros creados especialmente para contárselos a nuestrxs hijxs y tratar de favorecer que integren la nueva situación: “La teta cansada” (descargable gratuito), “Tetita” de Editorial Minis y “La fiesteta” de Miriam Tirado.

Es importante que sepamos que auque tratemos de hacerlo lo mejor posible, sin que nuestrx hijx lo pase mal y con el mayor amor, respeto y paciencia del mundo, se trata de una decisión nuestra y no suya, y en ocasiones puede resultar complicado que estén de acuerdo con nosotras. Los sentimientos de culpa, inseguridad y añoranza son normales, y sentirnos acompañadas en esta etapa es siempre una buena idea.

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