fbpx

Dormirá más y mejor por la noche.

¿Te suena?

Vale, pues elimínalo de tu mente; por lo menos como algo generalizado.

Cuando un bebé/niñ@ pequeñ@ duerme durante el día (además de por la noche), es porque está cansado/a y lo necesita.

Y ¿quiénes somos nosotros para decidir que no descanse? Sí, vale, su madre/padre; pero piénsalo; necesita dormir. 

¿Qué puede pasar si eliminamos la siesta?

Varias cosas (y no muy buenas):

1. Que esté agotado/cabreado/en modo rabieta en bucle lo que queda de día.

2. Que cuando pretendas que se duerma por la noche, esté «tan pasado de rosca» que no consiga conciliar el sueño y tú te desesperes. 

«Pero si estás muerto de sueño, ¿por qué no te duermes?»

Como ya he comentado en post anteriores, un niño/a extremadamente cansado, tiene el sistema nervioso sobrecargado, y si hablamos de bebés/niñ@s pequeñ@s, no suelen saber cómo utilzar técnicas para relajarse, así que entran en una espiral de llanto y lucha contra el sueño, agotador para ellos/as y para el adulto que acompaña.

3. Que la noche esté ambientada por «terrores nocturnos», consecuencia, habitualmente, de niños y niñas que van a dormir excesivamente cansados.

Las posibilidades 1, 2 y 3 pueden darse de forma individual o combinadas entre sí.

¿Entonces qué hago?

Mi recomendación es, que dentro de lo posible, aceptes y favorezcas sus necesidades de descanso.

Sí podemos introducir pequeñas modificaciones que no alteren demasiado su ritmo de sueño, y que favorezcan la dinámica familiar y el descanso nocturno, como por ejemplo:

-«Se echa una siesta a las 6-7 de la tarde y ya no se duerme hasta las 11-12 de la noche».

En este caso trataremos de retrasar un poco el momento de conciliar el sueño, favoreciendo que cuando se duerma, sea ya para toda la noche (con los despertares correspondientes, si los tiene).

Podemos entretenerle con juegos tranquilos, canciones pausadas, un baño un poco más largo, la cena y a dormir.

Pero, ¿cómo va a cenar a las 7 de la tarde? Pues maravillosamente. A los niños y niñas pequeños, normalmente, les funciona genial «el horario inglés».

-«Su hermano/a ya no duerme siesta después de comer, y él/ella se echa dos horas y por la noche es imposible dormirles a la vez, porque el/la pequeñ@ no tiene sueño todavía.»

¡Ay!, que cuando hay más de uno/a, el tema se complica.

En caso de hermanos/as con sueño descompasado tenemos la opción de dividir; cada adulto con uno, si es que a la hora de dormir hay más de un adulto en casa, o bien, tratar de cuadrar «sueños».

Si el pequeño/a se echa una siesta mañanera, intentaremos alargarla (estando pendiente cuando comience a moverse o medio se despierte, para enlazarle el sueño), y por la noche iremos todos antes a dormir, de forma que la «supresión» de la siesta de después de comer se vea más o menos compensada.

Sin embargo, si no echa siesta por la mañana, podemos probar a que duerma antes de comer, recortar la siesta de tarde (despertarle suavemente para que no se lo tome muy mal) o que esté sin dormir, pero adelantaremos bastante el momento de acostarse por la noche.

Recuerda las conscuencias 1, 2 y 3 que te he comentado antes, y si ves que hay repercusiones, da marcha atrás o intenta modificar la rutina paulatinamente.

Y la siesta, ¿hasta cuándo?

La mayoría de niños y niñas la abandonan por sí mismos cuando dejan de necesitarla o cuando el mundo les parece tan interesante que «si duermen, pierden tiempo para descubrirlo».

Si observamos que la han abandonado por el segundo motivo, pero realmente están muy cansados y la necesitan, trataremos de favorecer que duerman, echándonos con ellos/as, o adelantando considerablemente la hora de dormir por la noche si se niegan en rotundo a dormir durante el día.

Es habitual que entre los 3-5 años dejen de echarse siesta, y además, si van al cole, a veces no tienen otra opción que eliminarla.

Siguen siendo muy pequeños y el ritmo diario les agota, así que recuerda, pese a su impopularidad; ritmo inglés.

Te recuerdo que el próximo martes 14 de enero, imparto un taller online sobre sueño infantil. Puedes obtener información y apuntarte aquí.

¡Suscríbete!

Y te regalo un planificador de vuestro presupuesto familiar.

Ser consciente de vuestros gastos es el primer paso

para reducirlos y emplear el tiempo en lo que más quieres.

¡Gracias por suscribirte!

Share This