fbpx

Puede ser una decisión personal o no, meditada o no, sobrevenida por las circunstancias o por mil y un motivos más.

Es tu realidad. No das el pecho.

Tal vez lo diste o lo darás, pero tu presente es éste.

Y entonces, en una sociedad en la cual los mensajes (muy necesarios) en defensa de la lactancia materna son cada vez mayores, tú te preguntas, y si no le doy el pecho, ¿qué pasa?

«Que va a pasar, ¡nada!»

«Mira, yo me crié con biberón y estoy estupendo/a.»

Lo siento, pero yo no te voy a engañar. Algo pasa cuando no das el pecho.

Tu bebé nace preparado para alimentarse con leche materna, y la leche materna de cada madre es única y adaptada por y para su bebé.

No me voy a dedicar a enumerar los beneficios «físicos» de la lactancia materna para ambas partes de esa relación única, porque es algo que puedes leer en muchísimos sitios.

Prefiero centrarme en la importancia de la lactancia materna en relación a la salud emocional de madre y bebé y el vínculo entre ellos.

Mejor dicho, en cómo tratar de que incorporar a la lactancia artificial gran parte de esos beneficios, siendo conscientes de que nunca será lo mismo, pero sí será lo mejor para tu bebé, lo mejor que tú, que eres su madre, le puedes ofrecer.

-Diada unida: Mamá y bebé sois un solo ser los primeros meses, por lo que intenta permanecer el mayor tiempo junto a él/ella. Esto es inevitable cuando das el pecho, por lo que intenta separarte lo mínimo imprescindible. Obviamente, un bebé pequeño agota, y puedes tener tu espacio, tienes que cuidarte.

-El biberón, solo mamá: Uses biberón u otro sistema, lo ideal es que los primeros meses sea mamá quien se encargue de alimentar al bebé. Es para lo que estamos preparados como especie y papá y los abuelos pueden hacer centanares de cosas más allá de la alimentación. Es un momento íntimo, de contacto, miradas y caricias entre mamá y bebé.

-Piel con piel: Si no es pleno invierno, puede ser una muy buena idea dar el biberón con poca ropa tanto mamá como bebé. Esto favorece el contacto piel con piel y esa sensación de olor y calor de mamá.

-Mucho porteo: Una necesidad básica de los bebés es el contacto, algo que se hace más necesario todavía en bebés alimentados con lactancia artificial. El porteo es tu gran aliado para manteneros juntos el mayor tiempo posible.

-Lactancia a demanda: Sea materna o artificial, la alimentación del bebé debe ser siempre a demanda; es decir, cada vez que «pida». Lo de los biberones cada tres horas es un mito, y oye, igual tu bebé justo demanda cada tres horas, que puede ser, aunque lo habitual es que lo haga más frecuentemente.

Y a ti, ¿te preocupa no darle pecho? ¿Tienes alguna complicación con la lactancia artificial?

¡Suscríbete!

Y te regalo un planificador de vuestro presupuesto familiar.

Ser consciente de vuestros gastos es el primer paso

para reducirlos y emplear el tiempo en lo que más quieres.

¡Gracias por suscribirte!

Share This